La lucha contra la pobreza, la desigualdad y la amenaza de colapso medioambiental definirá al siglo XXI, como la lucha contra la esclavitud o por el sufragio universal definieron siglos pasados. ¿Por qué una ciudadanía activa? Porque las personas en situación de pobreza deben poder decidir su propio destino, luchar por sus derechos y por la justicia en su propia sociedad y pedir al Estado y al sector privado que rindan cuentas de sus acciones. ¿Por qué Estados eficaces? Porque la Historia nos demuestra que ningún país ha logrado prosperar sin un Estado que gestione de manera activa el proceso de desarrollo. Abordar la pobreza y la desigualdad ya no responde sólo a motivos morales, sino que en la actualidad tiene una urgencia añadida: debemos crear un mundo sólido, seguro y sostenible antes de que el cambio climático lo impida.

ISBN 9788484524410 |